Reseña por la escritora Mo de la Fuente

Tal vez pequé de egoísta, pero cuando se cruza en tu vida, miserable por demás, una persona como el señor Trozidetroci, nada vuelve a ser igual, es como el sol iluminando un paisaje, si la luz se va, ya no existe el paisaje”

La Canción de la Manzana

Acabo de terminar de leer los agradecimientos de esta novela que hoy sugiero. Leer esas últimas páginas es algo que suelo hacer, al igual que cuando en el cine me quedo a ver los títulos de créditos. Es un momento de íntima reflexión y de tregua para ordenar las ideas que te han ido salpicando a lo largo de la lectura o del visionado.

A veces, no presto especial atención ni a unos ni a otros: las palabras corren sobre el papel o se deslizan en la pantalla sin provocarme ningún efecto. Sin embargo, en los agradecimientos de la autora, Estrella Cardona Gamio, hubo uno que me produjo una pizca de celos: el dedicado al prologuista al que la escritora nombra, nada más y nada menos, que Hijo Predilecto de Lantornia. Seguro que se lo merece pero cuando uno ha conocido, literariamente hablando, a ese país y a algunos de sus habitantes, no puede por menos que desear ese noble título.

Y tras cerrar el libro (apagar el lector en este caso) primero me entristezco ante la despedida y después me agarro un cierto cabreo. Estoy triste porque, como ya he dicho en otras ocasiones, decirle adiós a ciertos personajes literarios es bastante trágico. En La Canción de la Manzana, te despides de un coro de entrañables seres humanos y, además, de lugares y tiempos ideados a los que, durante los días que te dure la lectura, te escapas a la menor de cambio. El cabreo viene por lo de siempre: ¿qué razón hay para que La Canción de la Manzana no haya estado tapizando las estanterías de todas las librerías de este país? No voy a entrar aquí en debates sobre el estado del mundo editorial; el libro no se merece un rollo filosófico que oscurezca las verdaderas razones por las que está en este blog. Pero, lo dejo caer porque, de verdad, no lo termino de entender.

Y ahora sí, la novela. Estrella Cardona Gamio es una auténtica maestra de la ironía y de la crítica social. A través de unos pintorescos y muy humanos personajes, nos introduce en el mundo de Lantornia (que linda con ninguna parte), y mediante divertidas aventuras ironiza sobre nuestra propia sociedad y sobre el propio ser humano. Tris Dass, el escritor frustrado; Battyana, la vecina ninfómana y Vitolio Trozidetroci, el Carnívoro-Vegetariano, nos invitarán a formar parte de un lugar y un tiempo inventados pero muy reales. Nos enamorarán sus debilidades, sus dudas y su valentía. Nos pedirán que nos quedemos con ellos y no vamos a dudar en hacerlo, ni siquiera cuando hayamos terminado de leer la última palabra. Lantornia formará parte, a partir de entonces, de nuestro mapa del mundo.

No os perdáis esta joya porque seréis mejores tras su lectura y durante la misma, no pararéis de sonreír.

© 2014 Mo de la Fuente

Publicado en Ojalá Paula